El divorcio o la ruptura impacta a los hijos (1)

Seguro que eres uno de las cientos de miles de personas que han sufrido una ruptura de pareja con el problema añadido de que hay hijos en común. En este artículo te voy a dar unas pautas a seguir con el fin de conseguir que los hijos sufran lo menos posible esa situación que, ni han creado, ni tienen culpa alguna de lo que ha pasado entre sus padres.

En muchos casos, más de lo que se supone, algunos padres utilizan o intentan utilizar a los hijos como armas o herramientas para herir a la otra parte  o para doblegarla a ceder ante una determinada postura. Otras veces se utilizan a los hijos como espías, o como mensajeros de hechos o temas que interesa que la otra parte sepa.

Utilizar a los hijos con esos fines es verdaderamente mezquino, insconsciente y propio de personas inmaduras. Los hijos son también victimas colaterales de esa situación que ellos no han propiciado, ni creado ni desean. Generalmente todo hijo desea una familia unida y felíz bajo un mismo techo. Y verse en medio de una situación de desmembramiento de la unidad familiar, con sus correspondientes escenas de conflicto y discusiones, que muchas veces los  padres no ha podido evitar, no es nada agradable para unos menores.

Es dificil y necesita tiempo, pero el ajuste de los niños a la ruptura o divorcio envuelve varias tareas importantes y complejas para ellos:

  • Aceptar la disolución del matrimonio como una realidad.
  • Recuperar un sentido de dirección y libertad de proseguir con sus actividades diarias (juegos, escuela).
  • Lidiar con los sentimientos de pérdida y rechazo.
  • Perdonar a los padres por divorciarse.
  • Aceptar el divorcio como algo permanente.
  • Desarrollar relaciones (con cada padre por separado, padrastros, madrastras, hermanastros, otros familiares).

Y si encima de esa carga que se le ha venido encima al niño los padres lo utilizan o lo manipulan como parte del conflicto, podrían ser irreparables las lesiones emocionales que se le pueden causar.

Si como todo padre o madre queremos lo mejor para nuestros hijos, debemos tener especial cuidado en cometer esos errores que, lejos de beneficiarnos en nuestro conflicto con la ex pareja, lo que conseguimos es dañar a nuestros hijos, hacerles sufrir, sentirse culpables y, en algunos casos, marcarles para toda la vida.

A continuación te voy a dar unas pautas, o unos consejos, encaminados a  conseguir que tu comportamiento con los hijos en este tipo de situaciones sea lo más positivo en beneficio de ellos, los menores indefensos.

LO QUE AYUDA:

  • Dar explicaciones que los niños puedan comprender.
  • Hacerles ver y convencerles de que no son culpables de la situación.
  • Cumplir con los compromisos y promesas.
  • Mantener las rutinas.
  • Manejar los conflictos con el otro padre de forma civilizada.
  • Librar a los niños de de estrés innecesario.
  • Apoyar a que los niños mantengas sus relaciones familiares.
  • Escuchar al niño constantemente.

LO QUE NO AYUDA:

  • Pedirle a los niños que escojan entre sus padres. Preguntar cual es el preferido o con quien desea estar más tiempo.
  • Hablar mal del otro padre.
  • Volcar nuestras frustraciones en los niños.
  • Buscar apoyo o complicidad en ellos para nuestros problemas y en contra del otro padre.
  • Poner a los niños en medio.
  • Exponer a los niños en las discusiones.
  • Usar a los niños de mensajeros, espias, confidentes, peones o de munición.
  • Pedirle que guarden secretos nuestros a la otra parte.
  • Expresar sentimientos negativos, falta de respeto, críticas,  hacia el otro padre.
  • Hacer chantaje al otro padre con el niño.

Lee varias veces los puntos anteriores y luego analiza tu situación actual y tu comportamiento con respecto a tus hijos y en relación a tu ex pareja. En lo referente a “lo que ayuda refuerza todo aquello positivo en lo que coincidas y aplica lo que te falte.  Con respecto a “lo que no ayuda” , rechaza continuar haciendo todo aquello en lo que coincidas.

¡¡¡ Por la salud emocional de tus hijos !!!

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No te tomes nada personalmente

“No te tomes nada personalmente” es el segundo acuerdo del libro “Los Cuatro Acuerdos”  del Dr. Miguel Ruiz.  Se sabe que es muy dificil que, suceda lo que suceda a tu alrededor, evitar tomarse algo personalmente. Una mala mirada de alguien hacia nosotros, un mal gesto de otro conductor en una maniobra de tráfico, Un amigo que nos ignora en un moento dado….La vida diaria esta llena de actos humanos que muchos de ellos nos afectan y nos los tomamos de forma personal, sobre todo influenciado por la tensión y el estress del día a día y principalmente en las grandes ciudades. Pero si logramos tomar conciencia de que cada persona vive su propia verdad y esa verdad no coincide con la del resto de las personas, entonces nos resultaría más fácil asimilar que cuando alguien nos insulta, nos hiere o nos alaga, lo está haciendo desde su verdad  y su perspectiva propia. La nuestra o la de otras personas puede ser totalmente diferente, y no por eso más real o más falsa.

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Acepta el presente y evita el conflicto

Muchisimas páginas, videos y blog hay en Internet relacionados con consejos, técnicas u opiniones sobre como superar  una ruptura de pareja. Pero, después de mucho analizar tanta información, veo que se ha olvidado un poco a aquellas situaciones donde quien sufre es el hombre, o también aquellos casos donde hay hijos y propiedades en común.

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¿Tu ex está con otra persona?

Una de las situaciones más duras en una ruptura de pareja es que nuestro compañero o compañera de tanto tiempo de convivencia y a la que aún amamos, nos haya dejado por otra persona, o que si la separación has sido por otros motivos, al poco tiempo la veamos o nos enteramos de que ya tiene a alguien en tu lugar. Son situaciones muy duras si aún tienes sentimientos de amor hacia tu ex.

Generalmente creemos que cualquier hecho externo impacta sobre nosotros produciendo emociones de tristeza, alegría, rabia, ira, etc. Como si existiera una relación directa entre  el hecho y la emoción que se nos produce. Una relación causa-efecto entre los hechos y las emociones que sentimos.  Sin embargo, realmente eso no es así.  Entre los hechos  y los efectos emocionales hay un espacio o instancia intermedia, que son los pensamientos. Si tu pareja te abandona por otra persona o te enteras de que ha rehecho su vida con otro u otra, te asaltan ideas negativas en tu contra de reproche, ira, rabia, dolor y tristeza. Pero es tu diálogo interno, tus pensamientos y la interpretación que tu mente elige sobre esa situación lo que te hace sentir así. No el hecho en sí, de que esa persona esté con otra que no eres tú.  La evidencia de que eso es así la tenemos en que en esa misma situación, otra persona puede no sentir o no experimentar esos sentimientos negativos y no afectarle para nada, o al menos con tanta intensidad,  que su ex esté con quien quiera o decida. Todo está en nuestros pensamientos y como pensamos de esa situación.

Un esquema de lo aqui expresado es el siguiente:

Un hecho externo—-Pensamientos negativos—-Emociones negativas

Un hecho externo—-Pensamientos positivos—-Emociones positivas

Epitecto decía: “No nos afecta los que nos sucede, sino lo que nos decimos acerca de lo que nos sucede”.

La prueba evidente es que no todo el mundo reacciona igual ante una misma situación. Todo depende del diálogo interno de cada persona. Es el dialogo interior de cada uno el verdadero productor de las emociones.

Ante las situaciones de celos y rabia por saber que nuestra expareja está con otra persona, nos asaltan multitud de ideas de acciones a llevar a cabo que son totalmente perjudiciales, tanto para ti como para la otra persona y no se consigue sino empeorar la situación, ya de por sí quebrada.

Si estas en una situación de este tipo te aconsejo que no te dejes arrastrar por los impulsos y sigue los consejos siguientes que te servirán para afrontarla de una forma más positiva y beneficiosa:

1º.- Te asaltará la tentación de querer saber a donde va, con quien está, que hace, etc. Evita hacer de detective y ponerte a investigar, a interrogar a amigos comunes, a los hijos o a ella misma. ¡¡No lo hagas!!. Sólo conseguirás hacerte más daño y no vas a evitar que esa persona siga ahí con su propósito.

2º.- Tienes que tratar de comprender y asumir que la relación de pareja con esa persona pertenece al pasado. El presente es este y tú no puedes cambiarlo. Que de igual forma que ella ha empezado a salir con alguien, tú también posiblemente más pronto o más tarde encontrarás a alguien y te gustaría que ella lo respetara y entendiera.

3º.- Evita esos pensamientos que te flagelan, imaginando qué es lo que hace o donde estará con esa persona. cuando te vengan a la mente, trata de apartarlos cambiando a otros pensamientos, o distrayéndote con alguna conversación o actividad.

4º.- Sustituye los pensamientos negativos que te menciono en el punto anterior, por otros positivos. Por ejemplo: Repitiéndote una y otra vez en tu mente de que es la vida, que ella tiene derecho a rehacer su vida igual que tú. Que tu no puedes pretender estar pendiente de lo que hace y con quien lo hace, entre otras cosas porque no es sano y no consigues nada positivo que te ayude a avanzar en tu nueva vida.

Venga: ¡Adelante!

Deja atrás el pasado

“En cuanto aceptas los problemas que tienes, la puerta se abre” Rumi.

Deja atras el pasado ya que no va a volver, y sigue adelante. Está claro que si forcejeamos con la realidad siempre terminamos perdiendo. Es imposible cambiar una situación porque las circunstancias qeu te llevaron a ella pertenecen al pasado. Cuanto más nos aferramos al pasado y a querer cambiar lo imposible, más duro nos va a ser remontar nuestra situación de dolor por la ruptura sufrida. Intentar cambiar el pasado es imposible. Teniendo esto claro tienes que ponerte ya a  trabajar con la mirada y el pensamiento puesto en el presente, para vivirlo al máximo y a trabajar también en los proyectos de un futuro que está por venir.

Aceptar las circunstancias de la vida, que “a priori” parece que no nos benefician o que nos perjudican, no significa pasar por el aro, desistir o tirar la toalla en  una lucha. Es simplemente ser realista, tomar conciencia de las circunstancias reales de la situación y tomar actitudes para hacer cambios sanos y positivos en nuestra vida. Lo contrario sería alargar y prolongar en el tiempo, sin necesidad y sin benenficio alguno,  los sentimientos de  “luto”, dolor, rabia,  impotencia, etc. que se producen ante una ruptura.

Una vez más te recomiendo que no te aferres al pasado. Lo hecho, hecho está. No se puede cambiar. Acepta la situación tal y como es y ponte a trabajar en ti y por ti. Busca ilusionarte con actividades, nuevos hobbies, etc. Cierra los ojos y trata de imaginarte como sería tu vida sin el sufrimiento que estas pasando ahora y si no tuvieses en mente a esa persona que has perdido. Como si todo eso que estas viviendo ahora mismo fuera un lejano y borroso recuerdo. Si has conseguido imaginarte esa situación seguro que es mucho más sana y placentera que la que tienes actualmente. ¡¡¡Pués a por ella!!. No pierdas ni un segundo más. Empieza por descolgar el teléfono y llamar a un buen amigo o amiga para quedar hoy mismo e ir a algún sitio de ocio, hablar o tomar algo. O por ponerte el chandal o ropa cómoda e irte a hacer algo de deporte, caminar, correr. Piensa en ti….en tu presente y en tu futuro.

Cada vez que te vengan a la mente pensamientos, imágenes o recuerdos del pasado relacionados con tu vida en pareja, trata de sustituirlos inmediatamente por otros relacionados con el trabajo, los amigos, tu casa, el coche, tus proyectos, tus planes del dia, o lo que te venga en mente, pero que sirvan para alejar de inmediato ese tipo de recuerdos.

 

Superarlo no es fácil

Hay muchos motivos por los que se rompe una relación de parejas. Algunas parejas rompen la relación que tenían de manera traumática, otras de acuerdo mutuo. De todas maneas, una ruptura implica abandonar a alguien que formo parte de nuestra vida y sea como sea, el dolor y la angustia siempre llega. Sabemos que no se sufre igual cuando ha sido una ruptura de mutuo acuerdo porque la relación no funcionaba o porque se acabaron los sentimientos que la mantenían unida. A cuando una de las partes toma la decisión sin la conformidad del otro, que normalmente es el que más lo va a sufrir. Muchas veces es inevitable sentirse solo y desolado después de una ruptura, pero saber superarla es algo esencial en estos casos.

Creer que superar una ruptura es fácil, es tan solo una simple ilusión. Superar una ruptura implica tener voluntad y tener constancia y superación. Tratar de superar el pasado y ver el futuro con esperanza es una manera de superar una ruptura pero más aún lo es cuando nuestra mente está ocupada en cosas que nos hace bien, por eso es recomendable redescubrir los vínculos de amistad y familiares para que ellos nos acompañen en el dolor y podamos superar este momento.

Luego del divorcio o la ruptura solo tenemos dos opciones: hundirnos en el dolor o llenar nuestra vida de proyectos e ilusiones que nos hagan bien. Por eso es fundamental para superar una ruptura, aferrarnos a nosotros mismos y a nuestros proyectos individuales. Eso no es ser individualistas, es tan solo darnos valor a nosotros mismos.

Superar una ruptura no es nada fácil, no es algo que ocurre de un día para el otro, sino que se trata de un trayecto largo, y generalmente doloroso, que debemos transitar. Debemos darnos el tiempo necesario para superar el “duelo”. Ese duelo puede ser corto o largo en función de la actitud que adoptemos. Si nos optamos por aferrarnos a los recuerdos y a las vivencias del pasado, estaremos prolongando largamente ese “duelo” y dilatando la llegada del momento de empezar una nueva vida con ilusión. Si optamos por aceptar la situación actual, dando por hecho de que el pasado es pasado y que no hay nada que lo haga presente, porque esta claro que no tiene vuelta atrás la situación. Entonces acortamos nuestro sufrimiento en el tiempo porque no nos aferramos a la esperanza de algo imposible y empleamos nuestra energías en avanzar hacia un nuevo futuro. Quedando el pasado como una etapa o ciclo de nuestra vida que se cerró, para dar comienzo a una nueva.

 

¿Por qué nos cuesta tanto olvidar?

Son muchos los factores que influyen en que nos cueste tanto olvidar a nuestra pareja después de una ruptura: Amor, dependencia, años de convivencia en común, vivencias, momentos felices vividos, planes de futuro que habían, ilusiones puestas en la relación, etc. etc. Muchas veces no es el amor lo que nos ata a la otra persona. Creemos que es amor pero realmente es una dependencia emocional.

La mayoría de las veces nos cuesta olvidar porque nos aferramos al pasado, a lo vivido, a lo perdido. En el caso de que haya sido la otra persona la que tomó la decisión del la ruptura, generalmente la otra parte se resiste a esa nueva situación y lo primero que hace es negarse a aceptarlo y lucha de todas las formas para volver a tener la situación que ha perdido. Eso hace que su mente camine en la dirección de acercamiento en lugar de alejamiento hacia la pareja y con lo cual también se prolonga en el tiempo el sufrimiento y se retrasa el olvido.

Es sano que ante una ruptura no deseada por una de las partes, ésta trate por todos los medios de intentar recuperar a la otra persona y la situación anterior. Pero debe tener claro que, si pasado un tiempo prudencial ve que sus esfuerzos son en vano porque la otra parte no accede a sus pretensiones de volver juntos. Entonces tiene que ser consciente de la nueva situación y empezar a caminar en dirección a planificar y organizar su nueva vida, intentando por todos los medios olvidar el pasado. Ser consciente de que lo pasado ya no es posible y que todo aquello pasa a los buenos recuerdos de lo bueno vivido y al olvido de los malos momentos.

Para que nos sea más fácil olvidar a nuestra pareja debemos llevar a cabo algunas acciones que nos facilitan y acortan bastante en el tiempo ese periodo de olvido.

1º.- Guarda fotos, regalos, recuerdos de todo tipo que te relacionen o te hagan recordar a tu ex.

2º.- Evita en lo posible verte con la otra parte. No la llames ni mandes mensajes salvo lo necesario.

2º.- Haz planes de futuro. Organizate en actividades que antes no realizabas.

3º.- No te encierres en tu casa. Sal. Haz deporte, Relacionate con amigos.

Si sigues y aplicas estos pasos verás que en poco tiempo empezarás a ver la vida de otra forma. Con más optimismo e ilusión. ¡¡¡Adelante!!!

¿Y ahora qué?

¿Te domina la incertidumbre? ¿Te da pánico afrontar el futuro? ¿Te da la impresión que se te presenta un futuro incierto?. En este artículo te doy las pautas para que superes esos sentimientos que te agobian.

Muchos estudios en todos los campos de análisis del comportamiento humano coinciden en que somos seres que generalmente tenemos miedo o recelo a lo desconocido, a lo que no tenemos totalmente controlado, a lo que se nos escapa de nuestra área de influencia y control. Cualquier cosa, hecho o acción en nuestra vida diaria que nos suponga salir de nuestra situación de dominio nos crea incomodidad, miedo e inseguridad. Por eso nos ponemos nerviosos ante una entrevista de trabajo, o ante el primer día laboral en la nueva empresa, ante un nuevo cargo, etc. Toda nueva situación que nos pueda resultar desconocida o que no dominamos no puede llegar a crear incluso un estado de ansiedad. Es lo que se denomina “salir de la zona de confort”. Nuestra vida diaria es como un círculo. Estamos parados justo en el medio y todo lo que se encuentra más allá de los bordes es nuestra zona de incomodidad, aquellas cosas como hablar en público, pedir un aumento, comenzar algo nuevo, cambiar, incluso el miedo a cualquier situación o animal. Todo está en esa zona fuera del círculo. La calidad y la cantidad de NUESTRA realización están determinadas por cuán a menudo expandimos nuestro círculo al tomar riesgos.

En una situación de ruptura de la pareja se nos vienen encima multitud de sensaciones, temores, miedos, e incluso puede haber momentos de verdadero pánico a afrontar el futuro. Es la inseguridad y la incertidumbre por lo que va a venir lo que nos tiene tan mal.

Te propongo que sigas los siguientes pasos los cuales te van a ayudar a superar esas sensaciones que tienes. No solo los leas. Empieza hoy a aplicarlos y verás que el mundo no pinta tan negro como te parece ahora.

 

1º Seguro que en tu entorno familiar o profesional tendrás conocidos que han pasado por alguna situación similar a la tuya y la han superado. Piensa…..Recordarás aquel amigo o amiga que estaba hundido hace algún tiempo …¿Cómo está ahora?. Seguro que ya lo ves recuperado, tiene nuevas amistades, a lo mejor hasta nueva pareja. Piensa que el o ella también estuvo en algún momento pasando lo que tu estas pasando y sin embargo ves que ha salido adelante.

 

2º Planifica salidas. Llama a amigos actuales o antiguos y queda con ellos para hacer deporte, pasar ratos de ocio, etc. Acude a conciertos o eventos que te distraigan.

 

3º Piensa y reflexiona sobre tu situación anterior a la de la vida en pareja. Cuando vivías solo, o antes de conocer a tu pareja. Seguro que no vivías en la incertidumbre y el miedo al futuro. Pues ten por seguro que ahora va a ser igual. Pasarás esta etapa dura y luego verás que se te abren un sin fin de posibilidades y de oportunidades donde te podrás encontrar a gusto y realizado. Elige un momento del día tranquilo, donde nadie te moleste y durante 10 minutos cierra los ojos e imagínate viviendo una vida feliz, sólo o con una pareja, con nuevos amigos, frecuentando ambientes de ocio agradables, etc.

 

4º Por último, planifica tus ratos libres durante la semana. Haz una relación escrita de actividades a desarrollar cada día de la semana para mantenerte activo. No des lugar a horas muertas que te inciten a tumbarte en el sofá o encerrarte en tu casa a solas, si eso va a suponer estar machacándote mentalmente con esos pensamientos negativos y destructivos.

 

No lo dejes para mañana. Empieza HOY.

¿Dolor y Sufrimiento?

Si estas sufriendo por la ruptura de tu relación de pareja, este artículo te puede ayudar a mejorar tu estado de ánimo.

Muchos son los motivos por lo que una relación de pareja, donde todo parecía presagiar de que iba a ser duradera y feliz, de repente se destroza y todos esos proyectos, ilusiones, planes de futuro, momentos de felicidad, etc. etc. caen como una torre de naipes.

Salvo en aquellos casos en que la relación de pareja no funciona porque por ambas partes se acabaron los sentimientos que los mantenían juntos y deciden de mutuo acuerdo y conformidad dejar la relación y la vida en común; en el resto de situaciones de ruptura, siempre, siempre hay dolor y sufrimiento generalmente por las dos partes, o al menos por una de ellas. Los motivos todos sabemos que pueden ser múltiples: desenamoramiento de una de las partes, infidelidad, mal trato físico o psicológico, rutina o monotonía, abandono, aparición de una tercera persona en la relación. etc. etc. Pero los sentimientos de dolor, rabia e impotencia son diferentes según el papel que le haya tocado a cada uno en la ruptura. Uno puede estar sufriendo y lamentando que la otra persona le ha fallado cuando no lo esperaba nunca de ella. Sufriendo y lamentando que toda una vida llena de proyectos y felicidad se haya ido al traste por los errores o actos de la otra persona. Y la otra persona puede estar sufriendo y lamentándose de ser culpable por reconocer que ha roto una bella relación de pareja por unas actitudes o acciones que llevó a cabo, sin medir las consecuencias dañinas que iban a suponer en su vida de pareja. La primera sufre por el engaño y la traición y aunque quiera no puede perdonarle y volver a confiar en la otra persona. Y la segunda sufre por el daño causado, por no poder enmendarlo, por no conseguir ser perdonado y volver a llevar las aguas a su cauce.

Ante situaciones de este tipo no queda otra por ambas partes que aceptar y asumir lo que ha pasado. Aceptar que la realidad es esa. Que no se puede volver atrás. Que los actos son los que son. Que el daño está hecho. Y cada uno debe empezar a planificar la nueva etapa de su vida evitando los anclajes al pasado feliz. Tratando de que ese pasado se mantenga como buen recuerdo de las vivencias de una parte de nuestra vida que ya es historia. Tienen las dos partes que evitar seguir culpándose de ser el causante de la situación o del sufrimiento de la otra persona, o de estar continuamente rebuscando mentalmente en lo ocurrido, buscando respuestas y respuestas, que lo único que se consigue con ese tipo de pensamientos y actitudes es hacerse mucho más daño a si mismo y retardar el comienzo de una nueva vida que le esta esperando cargada de nuevas vivencias y proyectos.

Tanto en la situación de causante como la de victima, se debe evitar refugiarse en la soledad. Hay que salir, llamar amigos, quedar con ellos y distraerse, (evitar hablar del problema), tratar de hacer la vida más social que se pueda, buscar actividades de ocio, deportivas, culturales que nos distraigan la mente. Todo ese tipo de actividades positivas nos ayudan a no ver tan negra la situación y a encontrarnos mejor anímicamente. Empieza YA. No sigas ahí tumbado entre mantas o en el sofá, o dando vueltas por ahí sin saber a donde ir. Y verás los resultados.

 

Un Cambio en Cuatro Pasos

¿Estás pasándolo mal después de una ruptura con tu pareja? ¿Te aferras a los buenos recuerdos de aquella relación? ¿ Te encuentra. mal, triste y desanimado?. Si sigues los pasos que te indico más abajo en este artículo superarás esa situación en muy poco tiempo.

Está demostrado que una situación de ruptura de una pareja pasa por diferentes fases que inevitablemente las personas tiene que ir superando. Unas tardarán más, pude llegar a años, y otras en pocos meses. Todo depende de la situación, circunstancias, etc. Tampoco no se pasa igual por parte de una pareja que han decidido de mutuo acuerdo romper con la relación, que otra donde es una de las partes la que ha decidido romper mientras la otra no. Dicen los expertos que para algunas personas, una ruptura puede suponer el dolor similar o superior al luto por la pérdida de un ser querido.

Muchas veces la persona afectada por la ruptura, tanto la que tomó la decisión como la otra parte, prolonga su sufrimiento en el tiempo porque no toman conciencia del presente y continuamente están auto alimentando su mente con recuerdos o con el dolor de lo que pasó y/o el motivo que les llevó a esa situación, y retrasan tomar las riendas de la nueva vida y mirar hacia adelante, en lugar de seguir anclados en el pasado.

Si tú eres una de esas personas yo te aseguro que, si sigues correctamente los pasos que te voy a indicar, en muy poco tiempo notarás que la perspectiva de tu vida cambia, que pasas de ser dominado por la situación a dominarla tú. Te encontrarás mucho mejor anímicamente y nacerán en ti ilusiones y ganas de avanzar en esa nueva situación que le vida te ha presentado.

PASOS:

Paso 1.- Guarda en un armario todos los objetos que te supongan recuerdos de esa persona. Si quieres deshacerte de ellos guárdalos en un lugar donde no los veas con facilidad a diario, (fotos, regalos, detalles, cartas, tarjetas, etc.).

Paso 2.- Reduce al mínimo el contacto con la otra persona, nada de visitas, llamadas, mensajes. En caso de que tengan hijos en común o motivos por los que tengas que estar en contacto de alguna forma, reduce los mismos a los menos posible y limítarte a hablar solo de temas por los que tienes que seguir en contacto. No menciones ni permitas que ella lo haga de temas relacionados con el motivo de la ruptura, si se supone o ya creen que esos temas está más que hablados. Seguir insistiendo en lo mismo supone prolongar en el tiempo el malestar y el sufrimiento y la vinculación entre los dos. En los pocos encuentros o conversaciones que puedas tener con la otra persona evita a toda costa las discusiones, gritos y enfados. Aunque ella se altere o busque el enfrentamiento o intente llevarte al campo de la discusión, tú debes comportarte con total serenidad. Si hay algunos temas comunes que no se han aclarado o zanjado y que cada vez que se mencionan se producen tensiones o discusiones, es mejor dejarlos pendiente. Dejar para tratarlos más adelante, cuando los ánimos estén más calmados. El dialogo será mucho más sereno y se podrán llegar a acuerdos de una forma más civilizada.

Paso 3.- Ten claro que el pasado ya no existe y que es inútil intentar que el presente sea como el pasado. Tienes que mentalizarte que ha empezado una nueva etapa a tu vida y debes trabajar por esa nueva etapa desvinculada totalmente del pasado. No te aferres a lo que podía haber sido y no fue y empieza a organizar y a hacer planes para el presente y el futuro, que es lo que importa. Recuerda: “Lo que Sucede Conviene”.

Paso 4.- No te encierres en tu casa. Busca nuevas actividades, nuevos ambientes. Sal, conoce a otra gente. Aumenta tu circulo de amistades. No con el ánimo de buscar un sustituto o sustituta de tu ex. Sólo con la intención de enriquecer tu nueva vida con nuevos ingredientes sociales.

¡¡NO LO DEJES PARA MAÑANA!! Empieza ya. Ahora mismo, desde que termines de leer este artículo coge una libreta o unos folios y empieza a escribir un plan de actuaciones de acuerdo con los 4 pasos que aquí te he expuesto. Ve paso por paso mancándote tareas en cada uno de ellos y empieza a aplicarlas nada más terminar de escribir la correspondiente al paso 4. Verás que en días, en menos de unas semana serás otra persona a la que acaba de leer este artículo. ¡¡¡¡ADELANTE!!!!