Desintoxica tu “Charla Interna”

Los pensamientos negativos que continuamente nos bombardea esa “vocesita” que todos llevamos dentro, sobre  nuestra ex pareja,  constituyen el desencadenante del desbordamiento emocional. Denominamos desbordamiento emocional aquella situación en la que en una conversación perdemos como se suele decir “los papeles” y el control de la misma llegando a gritos, insultos o simplemente a no escuchar a la otra parte o comprender su mensaje. Esas situaciones son muy frecuentes en los conflictos de pareja, tanto dentro del matrimonio, como una vez llegada la ruptura o separación.

En este artículo doy unas técnicas que ayudan a que esos encuentros con nuestra ex pareja sean más llevaderos y fructíferos que, en definitiva beneficia a las dos partes y resto del entorno familiar.

El terapeuta cognitivo Aaron Beck señala que, cuando el marido o la mujer, en lugar de limitarse a sentirse heridos o enfadados, pueden darse cuenta de estos pensamientos y hacerles frente, comienzan a liberarse de su influjo. Pero, para ello, será necesario que primero aprendan a dominar este tipo de pensamientos, a darse cuenta de que no tienen por qué creer en ellos y a hacer el esfuerzo deliberado de buscar argumentos o perspectivas que permitan cuestionarlos.

Los pensamientos negativos intoxican y envenenan continuamente nuestra mente, incitándonos a enfrentamientos y discusiones por suposiciones o creencias que la mayoría de las veces sólo son reales en nuestra imaginación.

Debemos aprender a desintoxicar esa charla negativa interna e irla transformando en un flujo de mensajes positivos y realistas que nos hará sentirnos mejor y evitariamos ese desbordamiento emocional del que hablé más arriba. Con lo cual nuestra relación con nuestro/a ex será mucho más llevadera y daría resultados positivos.

¿Cómo actuar o comportarse ante una conversación en la que se va acercando un desbordamiento emocional? .

Durante un desbordamiento emocional, las capacidades de pensar, escuchar y hablar con claridad se ven claramente mermadas y es por ese mismo motivo por lo que el hecho de tranquilizarse constituye un paso absolutamente necesario sin el cual no puede existir el menor progreso en la resolución del problema en cuestión, dado que la otra parte se bloquea de tal forma que no le llega ningún tipo de mensaje. Con lo cual la comunicación esta rota. A continuación doy unas pautas a seguir en esas situaciones:

  • Es aconsejable que ambos pacten un diálogo fluido y sereno. Y que se esfuercen por aplacar sus sentimientos más angustiosos.
  • Empezar la conversación tratando aquellos temas que sabemos o suponemos que no van a crean tensión o conflicto alguno o si lo crea es mínimo.
  • En caso de que en un momento álgido de la conversación se rompa ese pacto se debe optar por hacer un receso. Parar la conversación. Darse un descanso prudencial de mínimo 5 minutos, alejándose uno del otro, pueden venir bien ir a dar un paseo. Luego proseguir siendo conscientes de que han roto el pacto e intentar esforzarse en lo sucesivo de mantenerlo.
  • Cuando una esposa (o ex) que, en medio de una discusión, piensa que su marido (o ex)  «no tiene en cuenta mis necesidades» o «es un egoista, sólo piensa en sí mismo», puede  afrontar este tipo de pensamientos recordando las múltiples ocasiones en que su marido se ha mostrado amable con ella. Esto permitirá relativizar ese tipo de pensamientos y pensar: «aunque lo que ha hecho me parece absurdo y me ha molestado, otras veces, en cambio ha demostrado claramente que se preocupa por mí». La primera formulación sólo aboca a sentirse más dolido e irritado mientras que la segunda, en cambio, deja abierta la posibilidad de que se produzca una transformación y una resolución positiva.
  • Escuchar y hablar de forma no defensiva, exponiendo el tema o el asunto sin ataques o agresiones de cualquier tipo a la otra parte y escuchándola, si es posible sin interrupciones, dando opción a que se exprese.
  • Aplicar la empatía y tratar de hacer ver a la otra persona, que comprendemos su punto de vista o sus planteamientos , aunque nuestra postura o visión sea otra muy diferente.
  • Hay un dicho que dice “Si uno no quiere, dos no pelean”. Si nuestra/o ex llega al desbordamiento emocional, está en nuestras manos no perder el control y aplicar las técnicas descritas por el buen fín del encuentro.
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Publicado el 8 de octubre de 2012 en Reflexiones. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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