Archivos Mensuales: octubre 2012

El Miedo a la Soledad

Uno de los sentimientos que invaden a muchas personas cuando estan sufriendo por una ruptura, es la sensación de soledad. Tenemos la impresión de que el mundo nos ha abandonado. De que estaremos solos en nuestra nueva vida.  Que nadie se va a fijar en nosotros. De que no encontraremos a otra pareja que nos quiera.

Esa sensación de soledad puede venir asociados con sentimientos de fracaso, angustia y miedo, entre otros. Vivir en pareja significa, amor, compañera/o con quien comparir, salir, vivir experiencias, etc. Y la separación supone todo lo contrario. Cuando sucede una separación hay un cambio radical de vida, hábitos y costumbres. Muchos planes y proyectos quedan tirados por la borda, y es normal sentir todos esos sentimientos de miedo, impotencia, angustia, etc.

A continuación te voy a dar unos consejos que te pueden ayudar en tu situación:

En primero lugar tienes que comprender que lo que te sucede es normal. No eres un “bicho” raro por sentirte así.

Mentalizate a que tú vales por ti mismo. No necesitas de compañia para ser feliz. Hay muchas personas que son muy felices estando y viviendo solas.

Procura relacionarte socialmente. Establece vínculos sociales. No te encierres en tu casa. Sal con amigos, conoce gente, y verás que tu mundo puede girar en torno a otras personas.

Piensa que la soledad no es mala. Te puede servir para hacer cosas que en pareja no hacías o no harías. Date caprichos. Tienes la total libertad para decidir que hacer en todo momento.

Quiérete a ti mismo/a. Necesitas primero que nada quererte a ti para luego querer a los demas.

Cuando menos te los esperes y menos lo busques llegará esa persona que hará que tu soledad desaparezca. Aunque ahora te parezca una utopía, ten por  seguro que vendrán nuevas etapas llenas de energía y buenos ratos.

No tienes que sufrir más de la cuenta, busca el apoyo de tus seres queridos y, si es necesario, la ayuda de un profesional. Encontrarás más pronto la serenidad. Te evitarás mucho sufrimiento y aumentará la confianza en ti y tu capacidad de amar.

El “Ahora” es lo importante.

¿No te ha pasado que vas por la calle o en tu coche y llegas a un lugar y te has dado cuenta de que no recuerdas por donde has pasado, cómo has llegado, con quien te cruzaste, de que color o marca era el coche que se te cruzó o iba delante del tuyo durante largo tiempo?. Tu mente hacía que tú no fueras consciente del momento presente y de lo que vivías. Estaba enganchada al pasado o al futuro mientras el momento presente pasaba. Tienes que liberarte de tu mente porque ella no eres tú. Hay un prestigioso libro que te recomiendo y que te puede ayudar muchísimo a conseguirlo y que se llama “El Poder Del Ahora”, de Eckhart Tolle. Una magnífica obra que nos enseña a romper la viejas estructura de resistencia al momento presente, de negación del presente.

La mayoría de las personas estamos con la atención puesta en el pasado o en el futuro. Un pasado que ya no existe ni volverá, y que muchas veces no nos deja avanzar. Y un futuro que es incierto, falso, e irreal porque aún no ha llegado y no sabemos como será. Mientras estamos anclados en ese pasado o futuro no nos damos cuenta que no estamos viviendo lo único real que tenemos, que es el momento presente.

Cuando vivimos una situación de ruptura de pareja que no deseabamos, gastamos gran cantidad de energía intentando aferrarnos al pasado vivido, a lo que fué y queremos que vuelva a ser, a luchar por cambiar el presente por ese pasado. Y estamos tan abstraídos que no nos damos cuenta que los hechos pasados son los que son y no los podemos cambiar. Ya son historia. Y mientras así nos encontramos no nos damos cuenta que no estamos viviendo el presente y que estamos perdiendo la oportunidad de aprovechar este momento para vivirlo plenamemte y  para mirar hacia adelante.

Eckhart Tolle dice en su libro que “En lugar de hablar de tu vida deberias hablar de tu situación de vida , que esta hecha de tiempo psicológico de pasado y futuro.  Es posible  que las cosas en el pasado pudieron haber sucedido como no deseabas y hoy sigues resistiéndote a lo que fué. Y posiblemente hoy lo que te hace seguir adelante es la esperanza, pero la esperanza se basa en un futuro que se espera que sea como uno desea, y ese enfoque permanente en el futuro hace que perpetúe tu negación del ahora, y por tanto la continua infelicidad. ¡ Olvídate de tu situación de vida!. Esa solo existe en el tiempo. Es un estado mental. tu vida es AHORA. La vida se llama AHORA.  Tu situación de vida estará llena de problemas. Y cuando estas lleno de problemas no cabe espacio alguno para que entre algo bueno y nuevo.

Vive el presente. Siente, observa, escucha, disfruta lo que ves, lo que te rodea, respira hondo, desengancha ese lastre del pasado….descarga esa mochila.

Desintoxica tu “Charla Interna”

Los pensamientos negativos que continuamente nos bombardea esa “vocesita” que todos llevamos dentro, sobre  nuestra ex pareja,  constituyen el desencadenante del desbordamiento emocional. Denominamos desbordamiento emocional aquella situación en la que en una conversación perdemos como se suele decir “los papeles” y el control de la misma llegando a gritos, insultos o simplemente a no escuchar a la otra parte o comprender su mensaje. Esas situaciones son muy frecuentes en los conflictos de pareja, tanto dentro del matrimonio, como una vez llegada la ruptura o separación.

En este artículo doy unas técnicas que ayudan a que esos encuentros con nuestra ex pareja sean más llevaderos y fructíferos que, en definitiva beneficia a las dos partes y resto del entorno familiar.

Lee el resto de esta entrada

Controla el enfado

Seguro que en más de una ocasión has terminado una conversación con tu ex convertida en una fuerte discusión. Hoy te voy a dar unas recomendaciones para evitar esas situaciones que no llevan a nada positivo.

Una de las situaciones más habituales en los casos de rupturas de pareja son los encuentros con enfados y discusiones. La mayoría de las veces se empiezan las conversaciones de forma controlada y hasta cierto punto amigable, pero luego van surgiendo temas o actitudes que van provocando que esos estados emocionales se vayan alterando y se acaba con fuertes discusiones donde cada uno se atrinchera en sus posiciones y no  hay manera de volver a la situación inicial de diálogo civilizado.

La vida esta llena de altibajos y sobre todo en aquellas situaciones de rupturas recientes de parejas.  Y está en nosotros tratar de mantener el equilibrio. En cuestiones del corazón es la adecuada proporción entre las emociones negativas y las positivas la que determina nuestra sensación de bienestar. Llegar a dominar esas emociones es una tarea muy ardua.

Sin darnos cuenta siempre buscamos el bienestar. Cuando vemos la televisión, paseamos, vamos con amigos, etc. siempre lo hacemos para intentar sentirnos mejor. Es cierto que tenemos escaso control sobre el tipo de emociones que nos puede afectar en un momento dado, pero lo que si podemos controlar es el tiempo que esa emoción va a perdurar en nosotros. Ante una actitud, una expresión, un insulto o un gesto de la otra persona que nos puede suponer una reacción de defensa o agresiva por parte nuestra, podemos dominar nuestra respuesta emocional. Podemos elegir entre contraatacar con un estado de enfado igual o superior al de la otra persona, (acción nada recomendable). O bien, y lo más sano, atemperar nuestra reacción con cierta apertura mental y detener la escalada de rabia y enfado, reaccionando de forma controlada y siempre con un nivel de enfado inferior al de la otra persona. El estado de ánimo es contagioso. Si ante una persona enfadada nosotros reaccionamos de forma sosegada y conciliadora, esa persona con toda seguridad cambia su actitud agresiva a un estado más tranquilo en un percentaje importante.

Según Diane Tice , el enfado parece ser el estado de ánimo más persistente y dificil de controlar. De hecho el enfado es la más seductora de las emociones negativas porque el monólogo interno que lo alienta proporciona argumentos convincentes para justificar el hecho de poder descargarlo con alguien. Cuanto más vueltas le demos a los motivos que nos llevan al enojo, más justificaciones encontramos para seguir enfadados. El enfado se retroalimenta y va aumentando de forma exponencial. Si una persona que se encuentre ligeramente irritable se ve afectada por una estimulación externa, emoción o pensamiento negativo, supone una escalada de la irritación bastante intensa. Dependiendo de la intensidad de esas emociones o pensamientos, esa escalada pasa del enfado a la ira, y de la ira puede llegar a la violencia.

Cómo disipar el enfado:

Estudios científicos realizados en 1899 y que aún siguen vigentes, demuestran y aconsejan que, ante una discusión, la persona agraviada debería alejarse durante algún tiempo de la persona causante del enojo y frenar la escalada de pensamientos negativos y hostiles, buscando distraerse. Lo ideal es que, ante una actitud de enfado de la otra persona reaccionemos nosotros tal y como digo más arriba, reaccionando de forma controlada y con un enfado inferior al de la otra persona. O bien cortando de inmediato la situación, abandonando el lugar y dejando para otro momento los asuntos a tratar.

El profesor Zillman descubrió que las distracciones son un recurso ideal para modificar el estado de ánimo negativo de un enfado. Pasear dando una caminata, conducir, ir al cine, leer o hacer ejercicio son muy aconsejables. Dichas actividades no darán ningún efecto si seguimos alimentando nuestro cerebro con pensamientos irritantes y agresivos hacia la otra persona.

Motívate cada día

Una situación de ruptura supone la mayoría de las veces unos estados de ánimo bajo mínimo. Nos encontramos triste, mal humorado, con contínuos pensamientos negativos, sin ganas de hacer nada ni de iniciar nuevas actividades. No nos apetece salir de casa ni de hablar con nadie, salvo con aquellas personas de confianza  con las que queremos o necesitamos desahogar nuestras penas.

Aunque es muy dificil llevarlo a cabo en esas circunstancias, tenemos que esforzarnos en planificar cada día unas acciones que nos ayuden a motivarnos. Pequeñas acciones harán que poco a poco nuestra forma de ver las cosas vaya cambiando, y sin darnos cuenta, empezaremos a ver la vida desde otro prisma totalmente diferente. No hacerlo supone un alto riesgo de caer en el pozo de la depresión.

Es duro, pero tienes que tener el propósito y comprometerte a que cada día debes hacer al menos una acción encaminada a motivarte, aunque lo ideal es combinar vaarias actividades diferentes por día. Te recomiendo que tomes una libreta o una agenda y hagas un plan de acciones para cada día de la semana. Puedes planificar, por ejemplo, los próximos 7 días. En el sexto día planifica los 7 siguientes, y así sucesivamente.  A  continuación te expongo una relación de acciones que de ponerlas en práctica te ayudaran mucho a sentirte mejor anímica y físicamente en poco tiempo. Ten en cuenta que poco a poco se llega muy lejos. Un trayecto de mil kilómetros empieza con un paso de 40 centímetros.

1.- Habla, contacta y reunete con amigos que piensen en positivo. Evita las lamentaciones y hablar de tu problema con ellos. Simplemente distráete.

2.- Acude al menos una vez en semana a un acto público, o evento social o cultural, (cine, teatro, concierto, etc.).

3.- Haz algún deporte aeróbico ( caminar, correr, ciclísmo, etc.).

4.- Lee algún libro de autoayuda.

5.- Evita pensar en el pasado y en lo sucedido. Esfuerzate en pensar y hacer planes de futuro.

6.- Escucha música alegre que estimule el buen ánimo. Evita canciones o melodías románticas, música clásica, canciones de amor y desamor.

7.- Sé entusiasta con las pequeñas cosas. toma conciencia del momento presente. Disfruta comiendo una fruta, viendo una puesta de sol, sintiendo el viento en la cara, contemplando un paisaje, etc.

8.- Sal de la rutina cada día haciendo algo diferente. No vayas al supermercado por las mismas calles de siempre. Cambia la ruta. Cambia de oficina bancaria, visita a tus amigos o familia en día y horarios diferentes al que siempre lo haces.

9.- Date pequeños caprichos. Come en ese restaurante que siempre has querido y nunca lo has hecho. Cómprate ese detalle o ese aparatito que desde hace tiempo deseas y no lo has hecho.

10.- Busca en libros o en Internet frases positivas y motivadoras y copialas o escríbelas. Luego leelas cada día.

11.- Habla con amigos y familiares de confianza y compromételos a ser colaboradores tuyos para que te inciten a hacer actividades. Te inviten a actos y eventos. Se unan a tus actividades deportivas. Etc.

Te podría seguir detallando muchas más acciones. De momento toma buena nota de los que aqui te relaciono y ¡¡¡Manos a la obra!!.