Archivos Mensuales: septiembre 2012

Ante el conflicto, tiempo.

La mayoría de las veces las rupturas de pareja vienen acompañadas de conflictos por diversos motivos: los hijos, las propiedades en común, la búsqueda de culpables, etc. etc. El conflicto nace o aparece cuando se empieza a plantear o negociar todas aquellas condiciones que deben quedar fijadas ante la nueva situación de la pareja. Cada parte desea unas condiciones que la otra no acepta, bien sea en su totalidad o en parte.

Según datos del Consejo General de Poder Judicial (CGPJ) del año 2011, el 68,8 % de los divorcios fueron consensuados,  el 48,3 % fueron no concesuados y el 4,8 % fueron de mutuo acuerdo. Estos datos nos da una idea de lo conflictivo que pueden suponer las separaciones o divorcios.  A continuación te voy a dar unas instrucciones, que si las sigues te aseguro que vas a llevar a mejor puerto la resolución de ese conflicto y vas a conseguir mejores resultados para las dos partes.

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Con ayuda si fuere necesario

Muchos y variados son los motivos y circunstancias por las que se rompe una pareja. ¿En tu caso se acaba de romper la relación con tu pareja pero no aceptas esta nueva situación?. Todo lo ves negro, sin ilusión, sin ganas de seguir adelante, encerrado en casa pensando en lo que fué y ya no es.  Y preguntándote una y mil veces cómo es que todo esto ha pasado. Deseas que todo los problemas se borren y volver a aquellos momentos felices.

Pero lo cierto, lo irrefutable es que el pasado ya no existe ni volverá. Las cosas suceden y como tales hay que aceptarlas desde el presente.

Según los profesionales, cuanto más nos aferramos al pasado y a lo que pudo ser y no fué, más es el sufrimiento y más largo es el tiempo que necesitamos para recuperarnos de esa pérdida. Y lo que generalmente desea todo humano es no sufrir o sufrir lo menos posible. Por ello debemos ser consciente que no podemos tener a nuestro lado a una persona a la fuerza. Que los hechos son los que son y no tenemos capacidad de cambiarlos porque ya pertenecen al pasado. Que, si en caso de querer volver con nuestra pareja y hemos intentado por todos los medios arreglar la situación y no ha habido forma, no queda otra que asumirlo y marcar  un nuevo rumbo a nuestra vida. Toca entonces replantearse la situación actual, aceptar los hechos y no seguir “flagelándose” con ideas y pensamientos de lo que pudo ser y no fué, y empezar a trabajar para el futuro.

No es fácil hacer “borrón y cuenta nueva”. Una ruptura es un cambio radical en la vida de las personas y afecta a los sentimientos, las costumbres, los hábitos diarios, las relaciones personales, el trabajo, etc. Y todo lleva un proceso de adaptación a la nueva situación.

Si nosotros mismos no somo capaces de remontar la situación con los consejos y técnicas que podamos encontrar en páginas de ayuda como esta, es recomendable que busquemos el apoyo y asesoramiento de un profesional que nos guie en ese camino. Sabemos de mucha gente que no han sabido buscar la ayuda adecuada y han caido en profundos estados de depresión o ansiedad.

Debemos tener claro que nada es eterno, que de todo se sale, y todo se supera. Simplemente debemos saber por que camino andar y buscar los apoyos o técnicas adecuadas. ¡ A por ello!

El divorcio o la ruptura impacta a los hijos (2)

Según la psicológa Marisol Muñoz-Kiehne, la violencia familiar y el abuso son más dañinos a los niños que el divorcio. Los niños en familias intactas con altos niveles de conflicto sufren más que los niños de familias divorciadas en los cuales no hay mucho conflicto.

La calidad y cantidad del impacto del divorcio en los niños depende de la cantidad y el tono de contacto con el padre con quien convive, las destrezas de crianza de niños que tengan los padres, el nivel de conflicto entre los padres antes y después del divorcio, el grado de problemas económicos que afecten a los niños, el número de eventos estresantes que acompañan y siguen al divorcio o separación (mudanzas, segundos matrimonios de los padres, cambios de escuela o de domicilio).

Gran parte del impacto depende de la capacidad de los padres para manejar el estrés relacionado con el divorcio, porque los niños sufren menos cuando los padres cooperan por su bien, y al contrario, sufren más cuando uno o ambos padres abandonan las responsabilidades de la crianza de los niños.

A continuación voy a exponer lo que en general afecta a los niños el divorcio o ruptura de los padres, según la edad de los menores:

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El divorcio o la ruptura impacta a los hijos (1)

Seguro que eres uno de las cientos de miles de personas que han sufrido una ruptura de pareja con el problema añadido de que hay hijos en común. En este artículo te voy a dar unas pautas a seguir con el fin de conseguir que los hijos sufran lo menos posible esa situación que, ni han creado, ni tienen culpa alguna de lo que ha pasado entre sus padres.

En muchos casos, más de lo que se supone, algunos padres utilizan o intentan utilizar a los hijos como armas o herramientas para herir a la otra parte  o para doblegarla a ceder ante una determinada postura. Otras veces se utilizan a los hijos como espías, o como mensajeros de hechos o temas que interesa que la otra parte sepa.

Utilizar a los hijos con esos fines es verdaderamente mezquino, insconsciente y propio de personas inmaduras. Los hijos son también victimas colaterales de esa situación que ellos no han propiciado, ni creado ni desean. Generalmente todo hijo desea una familia unida y felíz bajo un mismo techo. Y verse en medio de una situación de desmembramiento de la unidad familiar, con sus correspondientes escenas de conflicto y discusiones, que muchas veces los  padres no ha podido evitar, no es nada agradable para unos menores.

Es dificil y necesita tiempo, pero el ajuste de los niños a la ruptura o divorcio envuelve varias tareas importantes y complejas para ellos:

  • Aceptar la disolución del matrimonio como una realidad.
  • Recuperar un sentido de dirección y libertad de proseguir con sus actividades diarias (juegos, escuela).
  • Lidiar con los sentimientos de pérdida y rechazo.
  • Perdonar a los padres por divorciarse.
  • Aceptar el divorcio como algo permanente.
  • Desarrollar relaciones (con cada padre por separado, padrastros, madrastras, hermanastros, otros familiares).

Y si encima de esa carga que se le ha venido encima al niño los padres lo utilizan o lo manipulan como parte del conflicto, podrían ser irreparables las lesiones emocionales que se le pueden causar.

Si como todo padre o madre queremos lo mejor para nuestros hijos, debemos tener especial cuidado en cometer esos errores que, lejos de beneficiarnos en nuestro conflicto con la ex pareja, lo que conseguimos es dañar a nuestros hijos, hacerles sufrir, sentirse culpables y, en algunos casos, marcarles para toda la vida.

A continuación te voy a dar unas pautas, o unos consejos, encaminados a  conseguir que tu comportamiento con los hijos en este tipo de situaciones sea lo más positivo en beneficio de ellos, los menores indefensos.

LO QUE AYUDA:

  • Dar explicaciones que los niños puedan comprender.
  • Hacerles ver y convencerles de que no son culpables de la situación.
  • Cumplir con los compromisos y promesas.
  • Mantener las rutinas.
  • Manejar los conflictos con el otro padre de forma civilizada.
  • Librar a los niños de de estrés innecesario.
  • Apoyar a que los niños mantengas sus relaciones familiares.
  • Escuchar al niño constantemente.

LO QUE NO AYUDA:

  • Pedirle a los niños que escojan entre sus padres. Preguntar cual es el preferido o con quien desea estar más tiempo.
  • Hablar mal del otro padre.
  • Volcar nuestras frustraciones en los niños.
  • Buscar apoyo o complicidad en ellos para nuestros problemas y en contra del otro padre.
  • Poner a los niños en medio.
  • Exponer a los niños en las discusiones.
  • Usar a los niños de mensajeros, espias, confidentes, peones o de munición.
  • Pedirle que guarden secretos nuestros a la otra parte.
  • Expresar sentimientos negativos, falta de respeto, críticas,  hacia el otro padre.
  • Hacer chantaje al otro padre con el niño.

Lee varias veces los puntos anteriores y luego analiza tu situación actual y tu comportamiento con respecto a tus hijos y en relación a tu ex pareja. En lo referente a “lo que ayuda refuerza todo aquello positivo en lo que coincidas y aplica lo que te falte.  Con respecto a “lo que no ayuda” , rechaza continuar haciendo todo aquello en lo que coincidas.

¡¡¡ Por la salud emocional de tus hijos !!!

No te tomes nada personalmente

“No te tomes nada personalmente” es el segundo acuerdo del libro “Los Cuatro Acuerdos”  del Dr. Miguel Ruiz.  Se sabe que es muy dificil que, suceda lo que suceda a tu alrededor, evitar tomarse algo personalmente. Una mala mirada de alguien hacia nosotros, un mal gesto de otro conductor en una maniobra de tráfico, Un amigo que nos ignora en un moento dado….La vida diaria esta llena de actos humanos que muchos de ellos nos afectan y nos los tomamos de forma personal, sobre todo influenciado por la tensión y el estress del día a día y principalmente en las grandes ciudades. Pero si logramos tomar conciencia de que cada persona vive su propia verdad y esa verdad no coincide con la del resto de las personas, entonces nos resultaría más fácil asimilar que cuando alguien nos insulta, nos hiere o nos alaga, lo está haciendo desde su verdad  y su perspectiva propia. La nuestra o la de otras personas puede ser totalmente diferente, y no por eso más real o más falsa.

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Acepta el presente y evita el conflicto

Muchisimas páginas, videos y blog hay en Internet relacionados con consejos, técnicas u opiniones sobre como superar  una ruptura de pareja. Pero, después de mucho analizar tanta información, veo que se ha olvidado un poco a aquellas situaciones donde quien sufre es el hombre, o también aquellos casos donde hay hijos y propiedades en común.

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¿Tu ex está con otra persona?

Una de las situaciones más duras en una ruptura de pareja es que nuestro compañero o compañera de tanto tiempo de convivencia y a la que aún amamos, nos haya dejado por otra persona, o que si la separación has sido por otros motivos, al poco tiempo la veamos o nos enteramos de que ya tiene a alguien en tu lugar. Son situaciones muy duras si aún tienes sentimientos de amor hacia tu ex.

Generalmente creemos que cualquier hecho externo impacta sobre nosotros produciendo emociones de tristeza, alegría, rabia, ira, etc. Como si existiera una relación directa entre  el hecho y la emoción que se nos produce. Una relación causa-efecto entre los hechos y las emociones que sentimos.  Sin embargo, realmente eso no es así.  Entre los hechos  y los efectos emocionales hay un espacio o instancia intermedia, que son los pensamientos. Si tu pareja te abandona por otra persona o te enteras de que ha rehecho su vida con otro u otra, te asaltan ideas negativas en tu contra de reproche, ira, rabia, dolor y tristeza. Pero es tu diálogo interno, tus pensamientos y la interpretación que tu mente elige sobre esa situación lo que te hace sentir así. No el hecho en sí, de que esa persona esté con otra que no eres tú.  La evidencia de que eso es así la tenemos en que en esa misma situación, otra persona puede no sentir o no experimentar esos sentimientos negativos y no afectarle para nada, o al menos con tanta intensidad,  que su ex esté con quien quiera o decida. Todo está en nuestros pensamientos y como pensamos de esa situación.

Un esquema de lo aqui expresado es el siguiente:

Un hecho externo—-Pensamientos negativos—-Emociones negativas

Un hecho externo—-Pensamientos positivos—-Emociones positivas

Epitecto decía: “No nos afecta los que nos sucede, sino lo que nos decimos acerca de lo que nos sucede”.

La prueba evidente es que no todo el mundo reacciona igual ante una misma situación. Todo depende del diálogo interno de cada persona. Es el dialogo interior de cada uno el verdadero productor de las emociones.

Ante las situaciones de celos y rabia por saber que nuestra expareja está con otra persona, nos asaltan multitud de ideas de acciones a llevar a cabo que son totalmente perjudiciales, tanto para ti como para la otra persona y no se consigue sino empeorar la situación, ya de por sí quebrada.

Si estas en una situación de este tipo te aconsejo que no te dejes arrastrar por los impulsos y sigue los consejos siguientes que te servirán para afrontarla de una forma más positiva y beneficiosa:

1º.- Te asaltará la tentación de querer saber a donde va, con quien está, que hace, etc. Evita hacer de detective y ponerte a investigar, a interrogar a amigos comunes, a los hijos o a ella misma. ¡¡No lo hagas!!. Sólo conseguirás hacerte más daño y no vas a evitar que esa persona siga ahí con su propósito.

2º.- Tienes que tratar de comprender y asumir que la relación de pareja con esa persona pertenece al pasado. El presente es este y tú no puedes cambiarlo. Que de igual forma que ella ha empezado a salir con alguien, tú también posiblemente más pronto o más tarde encontrarás a alguien y te gustaría que ella lo respetara y entendiera.

3º.- Evita esos pensamientos que te flagelan, imaginando qué es lo que hace o donde estará con esa persona. cuando te vengan a la mente, trata de apartarlos cambiando a otros pensamientos, o distrayéndote con alguna conversación o actividad.

4º.- Sustituye los pensamientos negativos que te menciono en el punto anterior, por otros positivos. Por ejemplo: Repitiéndote una y otra vez en tu mente de que es la vida, que ella tiene derecho a rehacer su vida igual que tú. Que tu no puedes pretender estar pendiente de lo que hace y con quien lo hace, entre otras cosas porque no es sano y no consigues nada positivo que te ayude a avanzar en tu nueva vida.

Venga: ¡Adelante!

Deja atrás el pasado

“En cuanto aceptas los problemas que tienes, la puerta se abre” Rumi.

Deja atras el pasado ya que no va a volver, y sigue adelante. Está claro que si forcejeamos con la realidad siempre terminamos perdiendo. Es imposible cambiar una situación porque las circunstancias qeu te llevaron a ella pertenecen al pasado. Cuanto más nos aferramos al pasado y a querer cambiar lo imposible, más duro nos va a ser remontar nuestra situación de dolor por la ruptura sufrida. Intentar cambiar el pasado es imposible. Teniendo esto claro tienes que ponerte ya a  trabajar con la mirada y el pensamiento puesto en el presente, para vivirlo al máximo y a trabajar también en los proyectos de un futuro que está por venir.

Aceptar las circunstancias de la vida, que “a priori” parece que no nos benefician o que nos perjudican, no significa pasar por el aro, desistir o tirar la toalla en  una lucha. Es simplemente ser realista, tomar conciencia de las circunstancias reales de la situación y tomar actitudes para hacer cambios sanos y positivos en nuestra vida. Lo contrario sería alargar y prolongar en el tiempo, sin necesidad y sin benenficio alguno,  los sentimientos de  “luto”, dolor, rabia,  impotencia, etc. que se producen ante una ruptura.

Una vez más te recomiendo que no te aferres al pasado. Lo hecho, hecho está. No se puede cambiar. Acepta la situación tal y como es y ponte a trabajar en ti y por ti. Busca ilusionarte con actividades, nuevos hobbies, etc. Cierra los ojos y trata de imaginarte como sería tu vida sin el sufrimiento que estas pasando ahora y si no tuvieses en mente a esa persona que has perdido. Como si todo eso que estas viviendo ahora mismo fuera un lejano y borroso recuerdo. Si has conseguido imaginarte esa situación seguro que es mucho más sana y placentera que la que tienes actualmente. ¡¡¡Pués a por ella!!. No pierdas ni un segundo más. Empieza por descolgar el teléfono y llamar a un buen amigo o amiga para quedar hoy mismo e ir a algún sitio de ocio, hablar o tomar algo. O por ponerte el chandal o ropa cómoda e irte a hacer algo de deporte, caminar, correr. Piensa en ti….en tu presente y en tu futuro.

Cada vez que te vengan a la mente pensamientos, imágenes o recuerdos del pasado relacionados con tu vida en pareja, trata de sustituirlos inmediatamente por otros relacionados con el trabajo, los amigos, tu casa, el coche, tus proyectos, tus planes del dia, o lo que te venga en mente, pero que sirvan para alejar de inmediato ese tipo de recuerdos.

 

Superarlo no es fácil

Hay muchos motivos por los que se rompe una relación de parejas. Algunas parejas rompen la relación que tenían de manera traumática, otras de acuerdo mutuo. De todas maneas, una ruptura implica abandonar a alguien que formo parte de nuestra vida y sea como sea, el dolor y la angustia siempre llega. Sabemos que no se sufre igual cuando ha sido una ruptura de mutuo acuerdo porque la relación no funcionaba o porque se acabaron los sentimientos que la mantenían unida. A cuando una de las partes toma la decisión sin la conformidad del otro, que normalmente es el que más lo va a sufrir. Muchas veces es inevitable sentirse solo y desolado después de una ruptura, pero saber superarla es algo esencial en estos casos.

Creer que superar una ruptura es fácil, es tan solo una simple ilusión. Superar una ruptura implica tener voluntad y tener constancia y superación. Tratar de superar el pasado y ver el futuro con esperanza es una manera de superar una ruptura pero más aún lo es cuando nuestra mente está ocupada en cosas que nos hace bien, por eso es recomendable redescubrir los vínculos de amistad y familiares para que ellos nos acompañen en el dolor y podamos superar este momento.

Luego del divorcio o la ruptura solo tenemos dos opciones: hundirnos en el dolor o llenar nuestra vida de proyectos e ilusiones que nos hagan bien. Por eso es fundamental para superar una ruptura, aferrarnos a nosotros mismos y a nuestros proyectos individuales. Eso no es ser individualistas, es tan solo darnos valor a nosotros mismos.

Superar una ruptura no es nada fácil, no es algo que ocurre de un día para el otro, sino que se trata de un trayecto largo, y generalmente doloroso, que debemos transitar. Debemos darnos el tiempo necesario para superar el “duelo”. Ese duelo puede ser corto o largo en función de la actitud que adoptemos. Si nos optamos por aferrarnos a los recuerdos y a las vivencias del pasado, estaremos prolongando largamente ese “duelo” y dilatando la llegada del momento de empezar una nueva vida con ilusión. Si optamos por aceptar la situación actual, dando por hecho de que el pasado es pasado y que no hay nada que lo haga presente, porque esta claro que no tiene vuelta atrás la situación. Entonces acortamos nuestro sufrimiento en el tiempo porque no nos aferramos a la esperanza de algo imposible y empleamos nuestra energías en avanzar hacia un nuevo futuro. Quedando el pasado como una etapa o ciclo de nuestra vida que se cerró, para dar comienzo a una nueva.

 

¿Por qué nos cuesta tanto olvidar?

Son muchos los factores que influyen en que nos cueste tanto olvidar a nuestra pareja después de una ruptura: Amor, dependencia, años de convivencia en común, vivencias, momentos felices vividos, planes de futuro que habían, ilusiones puestas en la relación, etc. etc. Muchas veces no es el amor lo que nos ata a la otra persona. Creemos que es amor pero realmente es una dependencia emocional.

La mayoría de las veces nos cuesta olvidar porque nos aferramos al pasado, a lo vivido, a lo perdido. En el caso de que haya sido la otra persona la que tomó la decisión del la ruptura, generalmente la otra parte se resiste a esa nueva situación y lo primero que hace es negarse a aceptarlo y lucha de todas las formas para volver a tener la situación que ha perdido. Eso hace que su mente camine en la dirección de acercamiento en lugar de alejamiento hacia la pareja y con lo cual también se prolonga en el tiempo el sufrimiento y se retrasa el olvido.

Es sano que ante una ruptura no deseada por una de las partes, ésta trate por todos los medios de intentar recuperar a la otra persona y la situación anterior. Pero debe tener claro que, si pasado un tiempo prudencial ve que sus esfuerzos son en vano porque la otra parte no accede a sus pretensiones de volver juntos. Entonces tiene que ser consciente de la nueva situación y empezar a caminar en dirección a planificar y organizar su nueva vida, intentando por todos los medios olvidar el pasado. Ser consciente de que lo pasado ya no es posible y que todo aquello pasa a los buenos recuerdos de lo bueno vivido y al olvido de los malos momentos.

Para que nos sea más fácil olvidar a nuestra pareja debemos llevar a cabo algunas acciones que nos facilitan y acortan bastante en el tiempo ese periodo de olvido.

1º.- Guarda fotos, regalos, recuerdos de todo tipo que te relacionen o te hagan recordar a tu ex.

2º.- Evita en lo posible verte con la otra parte. No la llames ni mandes mensajes salvo lo necesario.

2º.- Haz planes de futuro. Organizate en actividades que antes no realizabas.

3º.- No te encierres en tu casa. Sal. Haz deporte, Relacionate con amigos.

Si sigues y aplicas estos pasos verás que en poco tiempo empezarás a ver la vida de otra forma. Con más optimismo e ilusión. ¡¡¡Adelante!!!